Los marcadores de producto son reclamos que se colocan en las estanterías para llamar la atención sobre un determinado producto o sobre su precio. Un ejemplo son los marcadores que algunos supermercados colocan en algunas estanterías con el reclamo de “¡¡OFERTA!!” o algo similar, en grandes letras y con colores llamativos.

Este tipo de marcadores son utilizados en muchos supermercados cuando se realiza una promoción determinada. Por ejemplo, la promoción “Precios de escándalo” puede incluir rebajas en un gran número de productos de diferentes secciones del supermercado.

Para señalizar los productos que se han incluido en la promoción y que disfrutan de un precio especial durante la misma, se pueden colocar marcadores de productos en las estanterías con el slogan de la campaña “Precios de escándalo” con admiraciones o con otros adornos para llamar más la atención.

MARCADORES DE PRODUCTO

Los fondos de los marcadores irán en el mismo color que se utiliza para resaltar los productos en los catálogos o para resaltar la promoción en general, así, el consumidor solo tendrá que buscar marcadores con fondo rojo y letras amarillas, por ejemplo, para poder identificar a distancia lo que está en promoción dentro de un lineal determinado.

Marcadores para promociones propias y para productos determinados

Además de las promociones de supermercados, los marcadores pueden usarse para dar mayor visibilidad a promociones propias de una marca. En este caso, solo estarán en el lineal en el que se encuentre dicho producto, pudiendo marcar dónde comienza y donde finaliza.

Así, lo verán tanto los consumidores que entren por un lado del pasillo como los otros, con total claridad y siendo conscientes de la promoción que se le ofrece.

Marcador con precio

Otro uso de los marcadores es el de utilizarlos para marcar productos con una característica determinada, por ejemplo, la sección sin gluten de un supermercado o la sección sin lactosa. Así, resulta más sencillo para el consumidor ver en que lugar están los productos que busca y no tener que seleccionarlos en cada lineal entre todos los demás, algo que puede invitar más fácilmente al error.

En cualquier caso, es muy importante que el supermercado no abuse de los marcadores, ya que si al entrar en un pasillo se ven un número muy grande de ellos perderán su principal cometido, que es el de llamar la atención sobre algo en concreto. Muchos reclamos a un mismo tiempo hacen que el consumidor, al final, no pare la vista sobre nada y no tengan la más mínima efectividad.

Marcadores en otro tipo de establecimientos

Aunque hemos hablado de la importancia de los marcadores de productos en los supermercados, lo cierto es que es solo un ejemplo ya que este tipo de reclamos pueden encontrarse en todo tipo de establecimientos, como droguerías, tiendas de ropa e incluso en farmacias.

Hasta en los mercados tradicionales utilizan marcadores de productos para resaltar ofertas o para colocar los precios del producto y alguna información sobre el mismo. Aunque sin duda estamos hablando de marcadores con un estilo diferente, no dejan de ser en su esencia la misma cosa.

Marcadores de productos para helados

Si queremos darle un significado todavía más amplio al término podríamos incluir como marcadores a los que se utilizan para colocar el precio y las características del producto en cada estantería. Marcan el producto, pero no lo resaltan especialmente ya que cada producto suele tener un marcador idéntico.

Lo que sí puede utilizarse para determinadas campañas es un marcador ligeramente distinto, más grande, en otro color, para resaltar productos en oferta. Es un método que utilizan algunas tiendas de barrio, en las que el marcador es fijo y solo tienen que cambiar la etiqueta del interior en un color diferente.

Fabricación de marcadores de productos

Los marcadores de productos tienen una estructura muy sencilla, se trata tan solo de un cuerpo principal que puede tener forma de círculo, de estrella o cualquier otra variación similar, en cuyo interior está escrito el mensaje a destacar y un brazo con el que se sujeta a la estantería.

Normalmente, se sujeta con un sistema de clic para enganchar en el metal, pero también puede ser un marcador que forme parte de un expositor para llamar más la atención sobre el mismo.

Los marcadores pueden ser permanentes o pueden ser para campañas concretas. En el caso de los marcadores permanentes lo más habitual es realizarlos en metacrilato para que duren mucho más tiempo en las mejores condiciones. Si se trata de campañas largas, pueden realizarse en plásticos flexibles, resistentes también pero mucho más económicos.

Cuando se trata de resaltar un producto en una campaña corta lo habitual es que los marcadores sean de cartón, ya que estamos hablando de un material barato y que permite cualquier forma y diseño, una gran ventaja para campañas a corto plazo en las que se quiera algo realmente llamativo pero muy económico.